lunes, 28 de mayo de 2007

cuando pienso, me pierdo

Mucha gente a mi alrededor que no conozco, no cabemos en el vagón, hace calor.
Me pongo a pensar y una gran cantidad de ideas me vienen a la cabeza. Me agobio. Pienso en los exámenes y el tiempo que me queda. El curso se me ha pasado volando y un año más es junio, llega el final. Otra vez a trabajar para poder pegarnos unas vacaciones y sobrevivir en invierno.
Al compás de mi música, creo mis fantasías, mis planes.
Veo a la gente correr por el andén con la mirada al frente, mirando todo y no viendo nada. Cada uno con su propio compás y a su ritmo. La misma rutina de siempre, el atasco de todos los días, los mismos retrasos del metro, el mismo agobio.
Creo que hago esto todos los días que voy camino Somosaguas. Me monto en el metro,tras haber salido del autobús chupándome mi correspondiente atasco,esperando poder sentarme, escuchando mi música, poniendo melodía a mis pensamientos, los cuales surgen fluidamente. Me planteo como será mi día, repaso las cosas que tengo que hacer y luego empiezo a planificar, planificar mí día a día y pensar como guiar mi vida, como me gustaría que fuera.
Odio hacer esto, pero a la vez no puedo evitarlo. No me gusta hacer planes, no me gusta organizar nada, prefiero que salgan las cosas como vengan, vivir el momento, pero muchas veces es imposible eso del carpe diem, todo es demasiado complicado.
Sigo pensando, me sigo estresando con mis cosas. El metro se detiene y tarda en reanudar la marcha. Me agobio. Me molestan los resoplidos de la gente, todos llegamos tarde y esos putos sopliditos no contribuyen a que me sienta un poco mejor, hace calor, hay mucha gente y aun así me siento sola. Quiero llegar a mi destino, quiero respirar el aire de la calle. Quiero ver la luz del sol y sentir el calor de sus rayos.
Demasiadas cosas que hacer, muy poco tiempo para hacerlas.


Suena: The fray- How to save a life