domingo, 28 de octubre de 2007

friends and family´s life

Me he dado cuenta que cuando más escribo en el blog es cuando más decaída estoy. El último post me costó mucho escribirlo. Sentía la necesidad de contar que lo echaba de menos, pero que no estoy afectada. Sí, reconozco que echo mucho de menos algunas cosas pero aún así soy feliz. Soy feliz con lo que Ana ha denominado “vida de amigas”. La vida de amigas consiste en vernos prácticamente a diario, quedar a menudo y olvidarnos de todo. Salir de fiesta, disfrutar y dejar los problemas y preocupaciones en casa.El regreso a la universidad, ver a todas mis petunias, un puente genial, un “buenos días”, sabiendo que aunque sean las 9 de la mañana y nos vayamos a meter en clase seguramente nos riamos aunque sea por cualquier gilipollez. Tener mi mente ocupada, estar rodeada de tanta gente, pasármelo bien, sonreír, reírme, disfrutar, saltar, bailar, cantar, leer, vaguear, pensar e incluso rapear (Laurita sabe por qué digo eso jejeje) ayudan a que mi mente este un poco más clara y permita disfrutar mucho más de aquellas cosas que no valoramos por considerarlas monótonas. Parece que todo vuelve a ser un poco más normal. Los ánimos de todos vuelven a estar alzados, las ganas de emprender cosas son muy grandes y sobre todo las ganas de mantenernos unidos y seguir una vida de amigas hace que conseguir ser feliz pese a que nos falten muchas cosas sea más sencillo. Y es que no se me ha ocurrido una forma mejor de dar las gracias a todas aquellas personas que aparecen en estas fotos.


Por cierto Mayte tu deberías estar ahí asi que a ver si te haces fotos!

miércoles, 24 de octubre de 2007

emergency exit

Estoy en unas jornadas sobre violencia de género en la facultad y una vista rápida a la sala polivalente me ha hecho fijarme en los carteles de salida y salida de emergencia.
Haciendo uso de lo paranoica que puedo llegar a ser a veces, me ha dado por pensar que podríamos tener en nuestras vidas “unos planos” con carteles de salida de emergencia para saber ubicar esas puertas cuando no sepamos que hacer y sintamos que no podemos más. Últimamente me encuentro un poco en esa situación. No se por donde seguir aunque lo intento. Deambulo de la mejor manera que puedo e intento olvidar un poco todo aquello que me atormenta, pero hay momento que no puedo evitarlo y esa sensación de angustia me atrapa.
Se que las cosas no son como antes y que no pueden volver a serlo, pero lo echo de menos. Echo de menos todas aquellas cosas más rutinarias y monótonas, que aún siendo cotidianas e incluso repetitivas hacían que todo tuviera un sentido y yo consiguiera de algún modo un poco de esa estabilidad que todos necesitamos.
Me sorprendo de mi misma cuando hablo sobre estos temas, pues siempre manifiesto mi necesidad de libertad e independencia y el hecho de confesar en el blog que me apetece “esa estabilidad” me resulta bastante paradójico.
Y aquí estoy, sin saber mucho lo que decir o escribir, pero con ganas de hacerlo; con ganas de muchas cosas pero sin demasiado ánimo para hacerlas e intentando comprender un poco todo lo que ha pasado siendo incapaz de encontrar una explicación lógica o simplemente que me convenza.


suena: de fondo Andrés Arias Astray dando la charla

lunes, 15 de octubre de 2007

YO como TU


NO SOY...

no soy un enfermo, no soy un discapacitado, no me gustan las etiquetas, no soy un eterno niño, no soy asexuado, no soy siempre cariñoso, no es necesario que hagas todo por mí, no estoy siempre feliz

...DIFERENTE

SOY...

persona, disfruto, tengo amigos, sigo horarios, busco un futuro mejor, tengo cualidades, tengo limitaciones, me preparo para conseguir un trabajo digno, necesito de las personas, aporto a los demás, tengo derechos y obligaciones...

...COMO TÚ


lo bueno si breve, ¿dos veces bueno?

Unos días de desconexión han servido para mucho más de lo q pensaba. Me he dado cuenta de que puedo disfrutar muchísimo sin tener aquello que consideraba importante para mi felicidad. Pero vuelve el lunes, vuele a empezar la semana y sin darme cuenta vuelvo a estar escribiendo motivada por las mismas razones y/o preocupaciones.
Desde que empezó mi puente (el jueves a las 10.30) no ha tenido desperdicio. Desde aprender que a las avispas las gusta el chopped y a hacer el jabalí (gracias a Nat) pasando por sorpresas inesperadas, personas que no dejan de sorprenderme y una cantidad de risas absurdas y sin sentido que me han demostrado tener más valor que muchas lágrimas.
Porque todas las cuestas que hemos subido en este viaje han servido para darme cuenta de que no solo tengo que enfrentarme y superar mis problemas, sino que también tengo que aprender a convivir con ellos y no permitir que me afecten más de lo necesario. Porque el hecho de subir una cuesta no siempre es malo aunque me canse, porque ir por llano no quiere decir que sea el mejor camino y porque bajar una cuesta no siempre es siempre tan fácil y cómodo como parece.
Vuelvo a pensar que es lunes. Sin embargo analizo mi día y me doy cuenta de que ha sido una mañana de relax y será una tarde de reencuentro, lo que hace darme cuenta de que el simple hecho de ver a las personas que más quiero es motivo más que suficiente para sentirme satisfecha y completa.
Puente lleno de magia y alegría.

Suena: dave matthews band - crash into me

miércoles, 10 de octubre de 2007

ya vienen los reyes...

Ya se que es demasiado pronto, pero si en la tele se anuncia la colección de piezas para hacer el belén desde finales de agosto, yo también puedo hacer esto, que ya es mediados de octubre. Lo único que pretendo es adelantar trabajo a nuestras majestades, que todos sabemos que diciembre y enero son meses con demasiado trabajo y luego pasa lo que pasa, se nos atocinan y se dejan la mitad de los regalos en el tintero. Así que allá voy…
Queridos Reyes Magos:
Este año he sido una niña bastante buena, es cierto que no todo lo que podía ser pero…he aprobado casi todo, he hecho muchas cosas y me he portando muy bien. Se que en diciembre estaréis muy liados con tantos pedidos, por eso escribo mi carta en octubre, además, lo que pediré a continuación lo necesito urgentemente y no puedo esperar dos meses y medio como comprenderéis. Os ruego que consideréis mi carta (mi detalle de facilitaros el trabajo y lo remaja que soy) y hagáis todo lo que esté en vuestras manos para mandarme lo regalos lo antes posible, pues me son de máxima urgencia.
Básicamente son tres, pediría muchas más cosas, pero bueno, voy a ser sencillita para que cumpláis mis deseos sin rechistar.
En primer lugar quiero un teletransportador. Y pensaréis, ¿para qué? Pues para teletransportarme, para qué va a ser. Supongo que me pediréis una respuesta con más sustancia así que bueno no me negaré. Vivo en el culo del mundo, por lo que ir a cualquier sitio me supone casi una hora como mínimo. Teniendo en cuenta que yo vivo en donde el aire da la vuelta y la facultad está donde Cristo perdió el mechero, pierdo una media de tres horas y cuarto al día en transporte. A eso le sumamos el estrés por atascos, averías del metro y demás y mi estado de salud mental decrece demasiado.
Luego quisiera un par de horas más al día. ¿Por qué el día tiene que tener 24h? ¿Quién tuvo la brillante idea? Seguro que fue el mismo que dijo que el trabajo dignifica, es decir, alguien que no tenía ni hacía nada y estaba más forrado que todos los libros de primaria de cuando iba al cole. Tengo demasiadas cosas que hacer, una agenda demasiado apretada y me quedo sin horas. Si me voy de mi casa a las 7 y vuelvo a las 22.30 ¿cuándo tengo tiempo para mí si el que tengo, tengo que dormir? Mi estado anímico cada vez se ve mas deteriorado.
El tercer y último regalo es el más difícil, pero como soy una chiquilla precavida pues he considerado todas las posibilidades. Quiero una máquina de esas que hay en La Casa de la Moneda que hace billetes. Claro, dicho así suena disparatado porque pensaréis que estaré haciendo billetes de 500 todo el día, pero ¡no! Esa es mi genial idea. Me conformo con una que haga billetes de 50 (los de 100 también me valen), más que nada para no dar el cante y no pasar de – 3 a 300 en ¿cero coma? ¿Se dice así? Estoy en una sociedad muy materialista, en la que todo o casi todo se compra con dinero (que os voy a contar si vosotros lo sabéis todo) y mi economía (mejor dicho “deseconomía”) no da para naíta, así que aunque sea el regalo más difícil es el más necesitado.
Espero sus regalos con alegría y emoción. Hasta el año que viene y que tengan un buen viaje.
suena: acdc- highway to hell

martes, 9 de octubre de 2007

recuerdos


Desquiciada nada más terminar de comer me he puesto a buscar una cosa. Como lo del orden no es lo mío, mis cajones parecen una mezcla entre el bolso de Mary Poppins y el bolsillo de Doraemon y buscar algo es casi misión imposible. Atacada de los nervios me he decidido sentar en suelo, sacar el cajón y volcarlo. Así sin más, se ha dejado caer un taco de fotos que ni me acordaba que estaban ahí. Por un momento he olvidado porqué estaba el cajón volcado y me he apoyado en la pared mirando detenidamente las fotos. En ese instante me he dado cuenta de porque las tenía tan bien guardadas. Más que fotos son recuerdos, es decir, cuando veo una de esas fotos no sólo me viene a la cabeza ese recuerdo sino que puedo llegar incluso a sentir el momento en el que esa imagen se inmortalizó, revivo las sensaciones que sentí en ese momento. Esto me ha hecho esbozar una sonrisa pero cuando me he querido dar cuenta estaba llorando. Me doy cuenta de que aunque muchas cosas creo que las he superado, recordarlas me sigue haciendo demasiado daño.
Siempre he pensado que el dolor producido por la pérdida de aquellas cosas o personas que realmente nos importan o el echar de menos a una persona tiende a decrecer progresivamente según avanza el tiempo. Sin embargo, cada día soy más consciente de que eso no es así. En mi caso, por ejemplo, más que una cuestión de tiempo es una cuestión de “rachas”. Hay épocas en las que la nostalgia se apodera de mí y no puedo evitar recordar a muchas de las personas que han ido pasando a lo largo de mi vida. Personas con las que he vivido momentos que han hecho que sea ahora quien soy y como soy a día de hoy; personas con las que he compartido situaciones que han significado mucho para mí simplemente porque cierta gente estaba a mi lado. No me hace falta referirme a relaciones amorosas, me basta con pensar en una tarde comiendo pipas en el parque, noches de verano sentados en cualquier banco o girando en una ruleta, como cuando tenía 6 años, el fin de semana antes de selectividad.
Una vez termino de ver las fotos vuelvo a guardarlas tal y como estaban, y vuelvo a meter todo en el cajón teniendo la sensación de haber encontrado mucho más de lo que buscaba. Me doy cuenta de que casi cada rincón de mi habitación es un recuerdo. Peluches, fotos y hasta una estúpida corona de un roscón de reyes tiene su significado.
Tumbada en la cama, pensando en las fotos, he pensado también que el hecho de haber ido superando etapas y cambiando escenarios me han hecho conocer gente que realmente merece la pena y tener en cuenta que hay muchas fotos recientes con mucho más significado y sobre todo con mucho más sentido que alguna de las que he visto, por no hablar de todas las fotos que quedan por hacer.
Por cierto…buscaba un sacapuntas


Suena: Stone Sour - Through glass

lunes, 8 de octubre de 2007

ojala fuera posible...


suena:jose gonzales-heartbeats

domingo, 7 de octubre de 2007

PrEgUnTaS rEtÓrIcAs

¿Cuándo sabemos que una persona ha alcanzado su madurez? ¿Cuándo sabemos que ya somos demasiado mayores como para andar con tonterías? ¿Ser una persona madura significa que no nos podemos divertir? Podría estar haciendo un millón de ese tipo de preguntas y ser capaz de seguir haciéndolas sin poder contestar a ninguna.
El viernes tuve noche de crisis, por lo que llame corriendo a mis amigos en plan “necesito veros ¡ya!” Para variar nos fuimos al chino a cenar (somos peores que Fiti y Candela en sus mejores momentos) y allí, en la mesa de al lado había un grupo de chicas de 16 años hablando de temas triviales (sí, somos un poco cotillas pero es que estaban bastante pegadas a nosotros). En un alarde de somos peor que los del Tomate oímos decir a una de ellas:
- “Tía, es que con 18 años ya hay que ir planteándose sentar la cabeza, que ya no eres un niño”.
¿Perdona? ¿Con los 18 se es súper mayor? ¿Hay mas gente que como mis amigos piensan que deberíamos estar prometidos y pagando la hipoteca por tener ya 20 años? ¿Es realmente cierto que soy tan rara como me dice todo el mundo últimamente? Me agobian frases como:
- “Voy a dejar de beber porque ya tengo una edad como para dejar de hacer tonterías”
- “Es que no me apetece salir en plan desfase”
- “Quiero sentar la cabeza y tener una relación seria
- “Si salgo el viernes, no salgo el sábado”
Entiendo que no tengo 15 años, tengo más responsabilidades que hace 1 década y debo de ir mirando un poco al futuro, ¿pero tengo que dejar de vivir el presente? ¿Hacer botellón se considera un acto poco maduro? ¿Y si mientras hago botellón hablo de política? ¿Sigo siendo un mozuelo camino de mi desarrollo psicosocial?
Demasiadas preguntas posibles, ninguna respuesta coherente ni objetiva. Por eso tienes que darte cuenta que las cosas tienen que ir surgiendo por si solas. Tenemos que evitar forzar situaciones e ir creciendo poco a poco, porque es un cambio demasiado brusco como para que un puñado de velas en una tarta marque el límite de nuestra infancia. Y sobre todo, tratar de evitar “acabar” con el niño que llevamos dentro, porque paradójicamente muchas veces en la vida puede llegar a ser nuestra parte más sensata.

Porque sólo tu sabes el por qué de todas estas raylladas, porque ya no se cómo hacer para que te des cuenta de todo lo que vales, porque hay que abrir los ojos y los brazos y porque como te dije anoche “nadie dijo que esto fuera fácil” y además, si lo fuera sería demasiado aburrido. Descubre que no necesitas a nadie para sentir que vales y eres especial, porque lo eres simplemente siendo quien eres. Te quiero.


Suena: José Gozales: Down the line

sábado, 6 de octubre de 2007

changes

Ya son muchas las personas que me han comentado que mi blog es demasiado triste, que no saben porque escribo esas “tonterías” cuando todos piensan que estoy bien y la verdad es que hasta yo misma me sorprendo muchas veces al leer los post. Nunca hubiera pensado en tener una especie de diario tan público. Los que me conocéis, sabéis de sobra que no suelo expresar mis sentimientos de una forma tan clara, ni si quiera de una forma oscura. Cubierta por una armadura de hierro intento evitar mostrar mis puntos débiles. No me gusta que la gente vea que no soy feliz, que soy demasiado vulnerable. No puedo permitirme el lujo de dar facilidades para que me hagan daño, sin embargo escribir, me ha hecho darme cuenta que aunque me cuesta muchísimo encontrar las palabras que definan en cierta medida cómo me siento, me ayuda a “vaciar” un poco mi cerebro de todas las preocupaciones.
Por otro lado, reconozco que he hecho progresos y en cosa de año y medio me he vuelto un poco menos reservada. Comento ideas, preocupaciones, problemas e incluso pido ayuda. Esto último puede parecer un poco una estupidez, pero es algo que en mi vida ha causado muchos problemas. Quizás me habré hecho “más mayor” y me he dado cuenta de que tragarme los problemas, guardarlos en un saco y mantener la mejor de mis sonrisas no es la solución. En el saco llega un momento que no cabe más por mucho que lo intento y se desborda. Una vez se llega a esa situación no hay vuelta atrás. Quizás también, me he dado cuenta de que no me sirve de nada estar amargada constantemente. Es mucho más sencillo permitir que me ayuden y disfrutar de las personas que lo hacen de una forma meramente altruista. O quizás todo esto sean pensamientos banales, en un intento de sobrevivir a una mañana de súper resaca. Lo único que me queda claro, es que no puedo con todo yo sola. No puedo ser la “súper Irene” que siempre me he impuesto. Además, ¿por qué complicarme más la vida cuando ya es suficientemente difícil? No quiero volver a gritar en silencio, llorar con sonrisas o
decir que estoy muy bien cuando lo que realmente siento es que me quiero morir. Anhelo sonreír y ser feliz.

Suena: akon-once in a while

martes, 2 de octubre de 2007

Próxima estación...


Estoy en el metro, lo que significa que cuando llegue a mi casa me tendré que poner a pasar esto al blog. He pensado en scanearlo y poner la hoja directamente, pero teniendo en cuenta mi letra y el vaivén del metro lo mejor es que lo transcriba y punto.
Si anoche decía que quería volver a la rutina, hoy me lo replanteo. Que sí, que sigo diciendo que hay un montón de cosas buenas, pero… ¿y las malas? Volvemos a los madrugones insufribles, atascos desesperantes y parones y retrasos constantes del metro (quien bien me conoce sabe que una avería o cualquier problema en la línea 6 puede llegar a estresarme hasta puntos insospechables). En fin, todo esto significa que volvemos a los viajes de como mínimo una hora y media de mi casa a Somosaguas y viceversa; lo que a su vez implica al menos 3 horas al día de ir escuchando el mp3 y “rayllándome” con mis paranoias. Pensar como me gustaría que fueran las cosas, hacer y deshacer por un momento las cosas a mi gusto y antojo mientras disfruto de mis fantasías, pero… ¿hasta que punto eso es sano? No quiero volver a ilusionarme, no quiero que una vez más me abofetee la cruda realidad, o mejor dicho, quiero ilusionarme, que esa sensación de felicidad me invada y que mis ilusiones se hagan realidad. Volver a sentir esa sensación que hace tiempo no experimento y que no sea un gozo efímero.
Nuevos planes, nuevas metas. Mirada al frente y cabeza bien alta, decidida a conseguir aquello que me propongo e ir imponiéndome nuevos objetivos por los que luchar.
De repente salgo de mi pompa, levanto la vista e intento centrarme porque la verdad no tengo ni idea de por donde voy. Así sin más escucho:
“Tinoniii próxima estación: SAINZ DE BARANDA”
¡Por poco! Recojo a prisas el chiringuito porque la próxima parada es la mía. Miro hacia la puerta y no se si por mi falta de cordura o por lo que sea me viene a mi cabeza la musiquita del Tetris pensando en cómo coño voy a conseguir salir y llegar a mi bus (solo faltan 7 minutos).


suena: ben lee- catch my disease

Fuerza Centrífuga


Mañana comienza el nuevo curso y por lo tanto de alguna manera una nueva etapa. Volvemos a Somosaguas y a toda la rutina que ello implica. En el fondo tengo ganas, quiero ver a mucha gente, tener una estabilidad, un hábito, porque reconozco que dentro de unos límites son necesarios para por lo menos centrarnos lo más mínimo.
Y aquí estoy a estas horas escribiendo porque no me puedo dormir pensando en un sin fin de cosas. Estas horas son las peores. El silencio, la tranquilidad y el insomnio se unen para que todas tus preocupaciones empiecen a dar vueltas en tu cabeza como una lavadora centrifugando.
Llevaba un día bastante contenta, sin ninguna razón en particular, simplemente hoy estaba alegre. Sin embargo, ha llegado un punto del día en el que me he “rayllado” y quizás le este dando demasiadas vueltas a una idea absurda y comiéndome la cabeza para nada, pero no lo puedo evitar. Estos brotes neuróticos yo creo q no son buenos pero si no los tuviera no sería yo, así que supongo que constituirán parte de mi esencia.
Muchas veces he dicho y/o pensado que nosotros nos buscamos nuestras desilusiones precisamente haciéndonoslas y creándonos pájaros en la cabeza, pero joo es que es tan tan difícil no hacérselas. No puedo evitar esperar cosas en este año o en esta nueva etapa y se que no debería, tendría que apreciar más lo q hay ahora mismo y dejar de esperar cosas del fututo, pero…si no tengo ilusiones…¿cómo me voy a motivar? Si no tengo esas ilusiones, aunque sean un tanto utópicas, me voy a conformar y seguir sin más, me limitaré a permanecer impasible esperando a que las cosas vayan ocurriendo. No quiero eso, me niego. Quiero tener mis ilusiones, quiero luchar por ellas por muy disparatadas que parezcan y quiero disfrutar en mi lucha. No quiero que sea todo fácil, tampoco quiero que sea excesivamente complicado, si no una mezcla entre las dos cosas, pudiendo llegar a esos extremos en algunos momentos.¡Qué más me da! Me da igual como sean, me conformo con que sean y punto. No pido otra cosa, solo que las cosas salgan y que por una vez tenga la sensación de estar satisfecha conmigo misma y ser capaz de ir poniéndome más metas q alcanzar y obstáculos que superar.
suena:chenoa-todo irá bien