
Un año más se acaba. Dejamos poco a poco el 2007 y damos la bienvenida al 2008.
Cada día me sorprende más lo rápido que se me pasa el tiempo, cada vez me asquea más.
Esto significa que es navidad. Odio estas fechas, no lo puedo evitar. Melancolía, tristeza, añoranza, hipocresía, hiperconsumismo y un sin fin de descalificativos son mis palabras para describir esta absurda época. Cenas familiares, laborales, y todo tipo de eventos a los que casi estamos obligados a asistir solo porque son los últimos días de diciembre. Cenas abundantes en nochebuena y nochevieja como si no comiésemos el resto del año o escasease la comida, no lo entiendo. Me hace mucha gracia por ejemplo, la cena de este año de navidad entre nosotros. Decir que vamos de cena de navidad cuando quedamos todos los fines de semana para ir de cena y fiesta y precisamente este viernes era el que menos sentido tenía que quedáramos todos, por lo menos para mí la cena resulto un acontecimiento absurdo y por compromiso. Menos mal que al final todo lo que fue pasando, hizo que fuera una gran noche y tuviera mucho sentido.
Felicitaciones y sms absurdos de gente que solo se acuerda de ti en estas fechas, ¿qué pasa que el resto del año no existo? ¿No te acuerdas que estoy aquí?
Se que puedo resultar muy pesimista pero es que este año la situación no es para menos. Si de por si me gustan poco este año estamos batiendo récord.
Echo la vista atrás y me doy cuenta de que han ocurrido muchas más cosas de las que creía y eso que echo únicamente un vistazo rápido. Cosas buenas que no he sabido aprovechar y que se me han escapado por no saber disfrutar del momento. Cosas malas con las que he perdido el tiempo dándoles demasiada importancia, permitiéndome el lujo de dejar que en numerosas ocasiones se antepusieran a las buenas.
Recuerdos, imágenes, palabras, todo apuntado en mi cabeza en el huequecito del 2007. Todo, aunque desorganizado y difuso, me sirve para hacer un balance de este año, en el cual pese a muchas cosas ha sido un gran año y aunque no está acabando de la forma que más deseo, me alegro mucho de ver que acabo el año con mucha gente con la que lo empecé y con la que empezaré un año nuevo; gente que ha aparecido con la que probablemente empezaré muchos años más y gente que lamentablemente una vez más se queda en el camino.
Decepción tras decepción, alegría tras alegría se forja un camino sin retorno del que no se puede escapar. Una lucha entre alegrías y decepciones constantes definen nuestra trayectoria. Aunque pensandolo bien, quizas si no hubiera decepciones no habría alegrías.
Sea lo que sea y como sea un año más pasa ante nosotros y no podemos hacer nada. Tiempo de balance y reflexión. FELIZ NAVIDAD
Cada día me sorprende más lo rápido que se me pasa el tiempo, cada vez me asquea más.
Esto significa que es navidad. Odio estas fechas, no lo puedo evitar. Melancolía, tristeza, añoranza, hipocresía, hiperconsumismo y un sin fin de descalificativos son mis palabras para describir esta absurda época. Cenas familiares, laborales, y todo tipo de eventos a los que casi estamos obligados a asistir solo porque son los últimos días de diciembre. Cenas abundantes en nochebuena y nochevieja como si no comiésemos el resto del año o escasease la comida, no lo entiendo. Me hace mucha gracia por ejemplo, la cena de este año de navidad entre nosotros. Decir que vamos de cena de navidad cuando quedamos todos los fines de semana para ir de cena y fiesta y precisamente este viernes era el que menos sentido tenía que quedáramos todos, por lo menos para mí la cena resulto un acontecimiento absurdo y por compromiso. Menos mal que al final todo lo que fue pasando, hizo que fuera una gran noche y tuviera mucho sentido.
Felicitaciones y sms absurdos de gente que solo se acuerda de ti en estas fechas, ¿qué pasa que el resto del año no existo? ¿No te acuerdas que estoy aquí?
Se que puedo resultar muy pesimista pero es que este año la situación no es para menos. Si de por si me gustan poco este año estamos batiendo récord.
Echo la vista atrás y me doy cuenta de que han ocurrido muchas más cosas de las que creía y eso que echo únicamente un vistazo rápido. Cosas buenas que no he sabido aprovechar y que se me han escapado por no saber disfrutar del momento. Cosas malas con las que he perdido el tiempo dándoles demasiada importancia, permitiéndome el lujo de dejar que en numerosas ocasiones se antepusieran a las buenas.
Recuerdos, imágenes, palabras, todo apuntado en mi cabeza en el huequecito del 2007. Todo, aunque desorganizado y difuso, me sirve para hacer un balance de este año, en el cual pese a muchas cosas ha sido un gran año y aunque no está acabando de la forma que más deseo, me alegro mucho de ver que acabo el año con mucha gente con la que lo empecé y con la que empezaré un año nuevo; gente que ha aparecido con la que probablemente empezaré muchos años más y gente que lamentablemente una vez más se queda en el camino.
Decepción tras decepción, alegría tras alegría se forja un camino sin retorno del que no se puede escapar. Una lucha entre alegrías y decepciones constantes definen nuestra trayectoria. Aunque pensandolo bien, quizas si no hubiera decepciones no habría alegrías.
Sea lo que sea y como sea un año más pasa ante nosotros y no podemos hacer nada. Tiempo de balance y reflexión. FELIZ NAVIDAD
suena:the killers-when you were young
