Así estoy, muda.
-¿Cómo te quedas?
-¡MORIBUNDA!
Increíble pero cierto, me he quedado sin voz, así sin más, de repente y porque sí. ¡Yo! sin voz, lo juro, se que es difícil de creer con todo lo que suelto por esta boquita, pero me he quedado como Homer cuando le ponen el aparato ese en la boca y no puede hablar que se vuelve en el hombre perfecto, porque escucha y blablabla bueno que ya sabéis a que capítulo me refiero ¿no?
Es jueves por la mañana, son las 11 aproximadamente y estoy en mi casa aburrida. Como estoy enferma (pues además de afonía tengo: fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta y una cantidad de mocos exagerada; osease GRIPE) no he ido a clase y si…he estado pasando apuntes, haciendo prácticas y demás pero ya se sabe que una vez cada cierto tiempo hay q descansar porque no es bueno forzar.
La verdad que no se mucho qué escribir, solo se que me apetece hacerlo y como el blog es mío y nadie me manda pues lo hago.
Esto de no hacer nada, estar en la cama y poder pensar no es sano. No paro de plantearme cosas, organizar y pensar en alguien. Esto último me tiene desconcertada, ¿por qué? ¿Por qué en ti? ¿Por qué ahora?
Y otra cosa… Cada vez que estoy griposa pienso lo mismo: ¿por qué los clinex son de menta? ¿Para qué me escuezan más las narices? ¿Para qué se me irriten más? Que rabia me da jopetas.
Suena: héroes del silencio-la chispa adecuada
