Unos días de desconexión han servido para mucho más de lo q pensaba. Me he dado cuenta de que puedo disfrutar muchísimo sin tener aquello que consideraba importante para mi felicidad. Pero vuelve el lunes, vuele a empezar la semana y sin darme cuenta vuelvo a estar escribiendo motivada por las mismas razones y/o preocupaciones.Desde que empezó mi puente (el jueves a las 10.30) no ha tenido desperdicio. Desde aprender que a las avispas las gusta el chopped y a hacer el jabalí (gracias a Nat) pasando por sorpresas inesperadas, personas que no dejan de sorprenderme y una cantidad de risas absurdas y sin sentido que me han demostrado tener más valor que muchas lágrimas.
Porque todas las cuestas que hemos subido en este viaje han servido para darme cuenta de que no solo tengo que enfrentarme y superar mis problemas, sino que también tengo que aprender a convivir con ellos y no permitir que me afecten más de lo necesario. Porque el hecho de subir una cuesta no siempre es malo aunque me canse, porque ir por llano no quiere decir que sea el mejor camino y porque bajar una cuesta no siempre es siempre tan fácil y cómodo como parece.
Vuelvo a pensar que es lunes. Sin embargo analizo mi día y me doy cuenta de que ha sido una mañana de relax y será una tarde de reencuentro, lo que hace darme cuenta de que el simple hecho de ver a las personas que más quiero es motivo más que suficiente para sentirme satisfecha y completa.
Puente lleno de magia y alegría.
Suena: dave matthews band - crash into me
